Cyrus, pendejo. Te sientes optimista porque te estoy enviando impulsos para que produzcas endorfinas.... lo vas a necesitar. No soy una puta, imbécil. El login es "Tempora". Ponte a trabajar.
Wertheimer, Köhler, Kofka, Katz: El todo es más que la suma de las partes. Otra de mis obsesiones. Gestalt vs Entropía. Pero ahora no voy a fastidiaros con eso, porque me consta que estáis impacientes por saber lo último que he descubierto de Cyrus. Me cae bien el hijoputa éste. No puedo dejar de sentirme culpable cada vez que hablo de él en presente.
Ok. El muy cabronazo rediseñó en su momento un rootkit -todos estos términos prefiero que los busquéis en wikipedia, porque a mi me da mucha pereza explicarlo-, una pieza magnífica.
Este pequeño ingenio de software se compone de tres partes: servidor, cliente y cortafuegos. El tándem cliente-servidor es el habitual caballo de Troya que se instala en la máquina de la víctima y se controla remotamente, pero la auténtica joya de la corona, es el cortafuegos, un rootkit destinado a manipular precisamente la configuración de un servidor de primera línea, aquellos que separan y protegen las redes internas de las conexiones externas, de la gran red. De internet.
El rootkit, se coordina a la perfección con el programa servidor instalado en la máquina de la víctima y el software del atacante. El software de la víctima se autodestruye, se consume y desaparece en un momento dado... ¿qué consigue Cyrus con eso?, perdón, ¿qué hacía Cyrus?..., fácil: utilizando un canal bidireccional de comunicación y rompiendo cualquier barrera infranqueable a su paso, instalaba toda la mierda que le diese la gana en las máquinas de sus víctimas, principalmente corporaciones, instituciones, etc...
-eso es algo que estudiaré con detenimiento, porque necesito celebridades muertas, billullis, parné, cash, efectivo joder y no pienso vivir de lo que me pagan en la oficina -(¿así se expresaba Cyrus, o soy yo mismo?)-
Concluyo, porque me da a mi que no estáis entendiendo: El rootkit es capaz de reconocer que se le está siguiendo la pista, que ha sido detectado, es capaz de desaparecer sin dejar rastro, es capaz de escabullirse y ocultarse como archivo temporal, es capaz de reincorporarse nuevamente al sistema de archivos ...si es necesario. Es una maravilla,
-¿cómo soy capaz de reconocer todo eso?, no tengo ni idea.
-¿Demasiadas incógnitas para vosotros?, pues imaginaos para mi, que soy el que las vive y sufre en sus carnes, bueno, las carnes de Cyrus.
...y a mi lo que me apetece ahora, es echar un polvo, porque los testículos de Cyrus parecen dos bolas de billar y me están llegando un millar de mensajitos al neurocortex tipo: quiero follar, quiero follar, quiero follar, quiero follar... no puedo concentrarme y nunca mejor dicho, me están tocando los cojones.
-Voy a tener que buscarme un pivón de los que a Cyrus le gustan, ¡que se deje follar...!, porque este cabrón no se va a quedar tranquilo si me hago una paja.
Pero he dejado lo más espectacular para el final de este post. No es que os quiera dejar en ascuas continuamente, pero de momento debo cumplir con mi trabajo, si es que pretendo seguir indagando en la vida de Cyrus.
...por eso os voy a relatar brevemente, algo que he descubierto:
Hay un servidor -una de las máquinas potentes- que no tiene función alguna asignada... Está completamente desvinculado del resto de sistemas y redes, lo sé porque los indicadores de actividad y tráfico de red no coinciden... eso puedo verlo en la terminal, que tengo para controlar los sistemas principales. No hay modo de acceder a esta máquina. La información aparece encriptada, y el algoritmo de encriptación bla, bla, bla....
Digo, nada debería resultarme familiar, pero por lo visto, algo entiendo. He tratado de montar los volúmenes -los discos, las particiones- en red, pero nasti... aparecen caractéres bizarros, propios de una encriptación masiva, de todo el sistema de archivos... No doy con el algoritmo.
Y ahora quiero deciros algo: Acabo de aislar la máquina, la he desconectado de la red... -sí, mientras escribo el post también avanzo- la he conectado a un mouse y a un teclado -los servidores no llevan esas cosas de fábrica ;-) - la arranco y aparece Gnu Grub, por supuesto; “Grand Unified Bootloader” me saluda con el dedo corazón -buen detalle Cyrus-, y luego aparece una pantalla con el siguiente mensaje:
“Cyrus, cágate, no recuerdas quien eres: ¡Pregúntale a Litta!”
...Perfecto. Yo no sé quien es esa puta. Cyrus no sabía quién era él. Al final de la pantalla aparece un login, vacío, y claro, un password... ¡Ja!..., ¡un password que es un contador alfanumérico!, y estará vinculado a otro contador en alguna parte del planeta.
Hace rato que se solapan en mi mente dos palabras mágicas, inverosímiles: “criptografía cuántica”. Pero eso es imposible. Lo único real aquí, es el salvapantallas, una magnífica pintura de Gauguin, que reconozco inmediatamente: “Y el oro de sus cuerpos”. Hoy me siento optimista.
...que extraño, el comentario de hace dos posts, recuerdo haberlo escrito. Pero no sé por qué. ¿Conocer a un tipo que vive en los suburbios? Pero lo más desconcertante es que lo visualizo. Puedo ver el lugar y puedo verlo a él...
Se llama Kino. No me preguntes cómo lo sé. Ni idea. Y sí... siento cierta curiosidad.
¡Ja!, ésta si que es buena... ayer no salí como tenía previsto. Pasé la tarde en el despacho, hurgando entre las cosas de Cyrus. ¡Este tío es bueno!, era..., pobre.
Hay keyloggers instalados en todas y cada una de las máquinas de los despachos...
Los programa. Ha creado una subrutina en ensamblador que permite que se copien réplicas en cualquier soporte. Tiene buena pinta, no sé si son detectables por un antivirus..., de no serlo, hay cientos, o miles de computadoras infectadas; clientes de los despachos, firmas, juzgados, ministerios... ¡es alucinante!
...hoy he vuelto a nacer, con aliento y sabor a Cyrus, un desgraciado deprimido, al que compadezco por llevar una vida tan miserable: He ido a la oficina.
La tensión y ansiedad acumulada en el cuerpo de Cyrus no disminuye por completo, pero puedo apreciar cierta paz interior cuando desplomo sus gordas posaderas sobre la silla giratoria de mi despacho.
Soy administrador de sistemas..., bueno, ya lo sabía, os informo, por si Cyrus no os ha comentado de su trabajo. Hay seis pantallas planas frente a mi, cada una conectada a alguno de los servidores que controlan los despachos de los abogados, y una notaría. Luego, esta terminal, desde la que controlo los sistemas. Freebsd y linux, este tío es un fanático del software libre.
Bien. Lo primero que vamos a hacer es colocar keyloggers en cada una de las máquinas de los abogados. Voy a hacer un seguimiento de las operaciones bancarias de los empleados, y los jefazos..., una pequeña colección de logins y passwords.
-De algo hay que vivir, ¿n'est pas? -como diría Cyrus.
Esta tarde visitaré los barrios marginales de la ciudad. Hay un tipo al que quiero conocer.
¡Esta mañana he despertado!, en el cuerpo y la mente de Cyrus, quise volver a experimentar la vieja sensación de vivir atiborrado de sustancias, genes y químicos fulminantes.
Me invaden los sentimientos y las emociones de esta pobre criatura. No puedo manipular sus instintos. No puedo controlar el subconsciente, no existen las conexiones necesarias en el nivel superior, el neurocórtex, hacia la base primitiva, el cerebro reptiliano. La conducta de mi anfitrión, será parcialmente, la mía también.
-Te ha tocado a tí, amigo, espero poder devolverte lo que te pertenece, lo que te he arrebatado, algún día.
Y ahora a través del cristal del nefasto habítaculo de Cyrus, una deprimente estancia en el séptimo piso de un edificio gris, contemplo igualmente un cielo plomizo, opaco, una costra de impurezas en suspensión sobre metal líquido.
Un impulso me obliga a desperezarme, asearme y dirigirme a algún lado...
-¿Miedo y estress, Cyrus?, así vives, empezamos bien... qué poco controlas tu entorno. Te dan por culo, te dan mucho por culo...
...eso es lo que soy: un espectro. No tengo forma de averiguar dónde me encuentro, no sé que aspecto tengo, carezco de sentidos, de sensaciones...
Aún conservo la razón, no me lo explico. Sé que existo, porque soy capaz de comunicarme con vosotros... los amigos de Rafa, y de Cyrus. De la única manera que puedo hacerlo es a través de Cyrus. No espero que lo entendáis.